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Me rompieron un pequeño trozo de diente, la esquina superior de una paleta de abajo. Fue durante una limpieza. Increíble, pero cierto. Yo miro mucho mis dientes y estoy seguro, al 100%, que ese trozo seguía ahí antes de ir a la clínica. Me miro mucho los dientes. Muchísimo. Durante la limpieza noté algo raro y me encontré un trozo de hueso en la boca. Se lo comenté a la higienista, no le dimos importancia y lo tiré al suelo. Me resultó raro porque hace meses que soy vegano y no como carne. Total, que al final la higienista me pasa un espejo. Me dice que tengo una rotura en la paleta. Me parecía muy raro, quedé en shock. Me dijo que necesitaba una cédula de descarga o una ortodoncia porque tengo las paletas astilladas. No soy nada espabilado, pagué los 40 euros y me fui. Ya en casa, me miré al espejo y le di vueltas. Me puse a atar cabos. El diente no lo tenía roto ayer. Las roturas superficiales no duelen y pensé en el trozo de hueso que me encontré en la boca. Al final, llamo a la clínica. Les digo mis sospechas y si podríamos hacer algo como recuperar el trozo del suelo y volverlo a pegar. Me dicen que no, que eso que yo me encontré sería un trozo de comida y que si quiero, me dan cita con Rosa, la doctora. Soy tonto por pensar que harían algo diferente a lavarse las manos. Todo sucedió la mañana del 8 de Julio.
Hoy lunes me llaman para darme una solución, a raíz de esta reseña. Pero es lo mismo. Una cita con Rosa. Para pagar el arreglo, mejor voy a otro dentista. Me dicen que puede haber sido un trozo de sarro ¿Desde cuando el sarro se acumula en la punta de los dientes? Pasaré una foto para que conste que no me lo estoy inventado. Mis dos paletas de abajo eran iguales. Entiendo que tengo bruxismo, pero un dentista debería saberlo y no usar el instrumento a máxima potencia en los dientes afectados de bruxismo.