Sean
1/5
Me rompieron trozos de tres dientes al colocarme un retenedor que además duró menos de una semana.
Hace un año y medio fui a esta clínica para que me cambiasen un retenedor cuyo alambre tenía algunas roturas y me hiciesen una limpieza dental, ya que esta venía incluida de forma gratuita en mi seguro médico Sanitas. En el procedimiento me rompieron trozos de tres dientes distintos y además el retenedor, que debía durar años, se despegó por completo en cuestión de días.
Justo después de que me pusiesen el retenedor, cuando aún estaba en la clínica, noté como de asperos y cortantes estaban los dientes, sin saber entonces aún del todo por qué. Fui a hablar con la ortodoncista inmediatamente y negó haber tocado esa zona. Además intentaron convencerme de hacerme una ortodoncia nueva (la anterior por suerte no me la había hecho con ellos) por más de 2000€. Cuando llegué a casa pude comprobar que habían roto parte de mis dientes y lo confirmé del todo al comparar con fotos anteriores.
Llamé a la aseguradora y fui a hablar directamente con la directora de la clínica, la cual dijo que hablaría con el personal a ver que había pasado. Nadie se responsabilizó del caso y, a las dos semanas, volví para hablar con ella otra vez. Lo que me ofreció fue que me mirase los dientes otra vez la ortodoncista que me los había roto, a lo cual evidentemente no me iba a someter. Se lavó las manos diciendo que es que la otra vez que vine estaba demasiado agitado como para que me mirasen los dientes... Ya no es solo cuestión de ser malos profesionales, mostraron una falta de empatía absoluta. Supongo que estarán acostumbrados a hacer estos destrozos y no tomar responsabilidad alguna. Pensé en denunciar, por los 160€ de la estafa del retenedor, pero sobre todo por los dientes rotos que nunca volverían a ser como antes, pero qué iba a hacer yo contra una clínica perteneciente a uno de los seguros médicos privados más grandes del país sin tener conocimientos legales algunos.
Al final tuve que volver a mi ortodoncista original, al que no había ido desde el principio porque se ubica en otra ciudad en la que vivía yo antes, para que me quitase el composite que había quedado de la chapuza de retenedor y me limase los dientes rotos para disimular el daño y que dejasen de cortarme la lengua por la superficie tan aspera que había quedado.
Es devastador que uno pueda recibir estos malos tratos profesionales sin tener defensa alguna contra ellos.